Todo menos vainilla…

*tiempo estimado de lectura: 12 minutos

Las prácticas sexuales que forman parte del BDSM (siglas para Bondage y Disciplina, Dominación y Sumisión, Sadismo y Masoquismo) han sido practicadas desde hace siglos, pero tal vez hoy en día estas prácticas han obtenido mayor atención mainstream gracias al famoso libro y las películas de “50 Shades of Grey”.

Por un lado, abrió las puertas para que entendamos mejor este kink (no hay definición exacta pero un kink se puede definir como alguna práctica, concepto o fantasía que se sale de lo tradicional. Ejemplo el sexo “convencional” se le conoce como “sexo vainilla”, mientras el BDSM, sexo anal, goldenshowers, fetichismos y otro se considerarían como sexo más kinky).

El lado negativo es que ha dado una  representación equivocada de lo que verdaderamente son estas prácticas, las personas que lo disfrutan y las reglas que existen. Creo que la mejor manera de entrarle a este tema es estableciendo las cosas que son absolutamente esenciales si les interesa este mundo, y luego compartirles un poco de información sobre cada práctica.

Seguro, sensato y consentido

Si hay algo que es claro en cuanto al BDSM es que se rigen por el reglamento del SSC: Seguro, Sensato y Consentido. Esto quiere decir que TODA práctica, juego o escena que se haga debe ser segura, todas las partes deben estar en sus cinco sentidos (sensatas) y debe haber consentimiento. Esto es quizás los más importante que escriba sobre este tema, y que repetiré continuamente su importancia.

Estas prácticas se basan en un intercambio de poder pre-establecido, y es lo que para muchos hace que sea excitante. Este poder puede ser físico, mental o ambos.

El error está en pensar que el rol dominante (o top) es el que tiene todo el poder y decide lo que pasa, mientras que el rol sumiso (o bottom) está a su merced.

El BDSM entra en la categoría de role play (juego de roles), por eso muchas veces se habla de entrar en escena o en juego. Hay un antes y un después. Es por esto que se siguen ciertas reglas:

Primero: Se debe establecer una palabra y/o gesto de seguridad. Con esto no hay quite…justamente porque palabras como “no” “no quiero” “pará” “ya no más” etc. juegan un papel estimulante y no delimitante. Entonces TIENE que haber una palabra elegida previamente por lo involucrados que defina el momento en que todo debe parar.

Un gesto también puede ser necesario en caso que la persona tenga una mordaza. Algunas personas utilizan el sistema de semáforo para indicar si todo esta bien (verde) si aguantan más (amarillo) y para parar (rojo).

Aquí pueden ser creativos, pueden meter otro color/palabra para indicar –más fuerte-, o pueden inventarse otra palabra, por ejemplo gritar “unicornio” o “manzana” cuando ya quieren que pare, solo para poner ejemplos ficticios de palabras que no suelen ser comunes durante el sexo.

Hay dominantes que no les gusta el sistema de semáforo porque sienten que no tienen total control, por lo cual prefieren una sola palabra como indicadora para suspender la actividad. Cualquier cosa que decidan tiene que establecerse ANTES, para que no hayan confusiones.

Segundo: Todo lo que pase debe estar previamente acordado y consensuado por ambas partes. El rol dominante NUNCA puede hacer NADA para lo cual quien cumple el rol sumiso no haya dado consentimiento.

La idea de que la persona “de poder” (quien amarra, el dominante, o el sadista) es el que toma las decisiones es totalmente falsa, en todo caso se entiende que el sumiso es el que verdaderamente mantiene todo el poder; decide qué, cómo y hasta dónde. CUALQUIER COSA que el rol dominante haga sin que haya habido consentimiento se considera abuso/violación. Un acuerdo o contrato entre ambas partes funciona como una guía, esto quiere decir que en cualquier momento el rol sumiso puede decidir no dar consentimiento, o sea puede cambiar de opinión sin ninguna consecuencia. Este tipo de entendimiento afirma seguridad emocional.

Para darles un ejemplo: la pareja decide que quiere intentar empezar con atar a uno a la cama, vendarle los ojos y jugar con su cuerpo. La parte sumisa debe aclarar de qué manera quieren que la amarren (con cuerda, esposas, etc. por los pies, las manos, o sólo las manos) y de qué manera puede jugar con su cuerpo (se puede morder, pinchar pero no pegar, se puede nalguear pero solo con la mano, no con objetos, se puede cachetear pero no en la cara, se puede usar juguetes pero no que tengan filo o punzantes, etc.)

La persona del rol dominante juega con estas condiciones, puede morder, nalguear o cachetear todo lo que quiera hasta que la parte sumisa indique (con la palabra de seguridad) que es suficiente. El dominante no puede, por ejemplo, de repente, llegar con una paleta de madera para nalguear, o amordazarla. ¡Nada de sorpresas, punto!

Tercero: El cuidado después o “aftercare”. Muchas veces jugar con estos roles resulta no solo placentero, sino que también produce una gran liberación de endorfinas, lo cual puede ocasionar un “bajonazo”.

Por esto es importante que haya un cuidado entre las partes, puede ser acurrucarse, hacerse cariñitos, hablar sobre cómo se sintieron, poner hielo en las nalgas, bañarse juntos, etc. Básicamente un chineo.

La idea es que se cierre de manera que ambas partes se sientan a gusto y fuera de sus roles. La gente cree que por disfrutar de “jugar” con estos roles, donde hay dolor, poder e incluso a veces humillación/degradación, no hay amor, cariño o respeto. Sí, podría parecer que no, pero lo hay y mucho. Y es más bien un gesto de entrega entre personas de muchísima confianza que puede construir vínculos más fuertes entre ambas partes.ssc

Las tres reglas mencionadas previamente son los principios más importantes para entender las prácticas del BDSM, pero hay otros detalles importantes que mencionar:

  • En el BDSM no se reconocen géneros sino roles. No necesariamente una mujer debe ser la sumisa y el hombre el dominante. Ni todos los “muy machos” son dominantes ni todas las “muy femeninas” son sumisas… Existen los “switchers” que son personas que disfrutan ambos roles.
  • La práctica no se trata sólo de dolor. Hay muchísimas sensaciones que son extremas y placenteras. A veces ni siquiera hay contacto físico; recuerden que hay mucho placer en lo mental…
  • No siempre hay sexo. Son experiencias corporales bastantes intensas, sensuales y con muchas emociones de por medio, que pueden –o no- terminar el sexo, como un buen masaje.
  • Claro que casi siempre es un intercambio de poder/control físico, pero también lo hay psicológico, esto quiere decir que algunas personas les gusta ser humilladas o degradadas… Por ejemplo, una mujer que le guste que le digan perra, puta, mal portada, fácil, degenerada que le gusta que se la cojan, etc.
    Aquí reitero la importancia de la palabra-señal de seguridad; al entrar en juegos así es fácil que la cosa sea vuelva intensa, y algunas personas podrán tener disparadores que remitan a traumas pasados. Por eso se ponen los limites; esta misma mujer puede aceptar todas esas palabras pero no que le digan estúpida, buena para nada, inepta etc. Así como uno puede estar de acuerdo con nalgadas, látigos, mordazas, ojos vendados, cera caliente, pero JAMÁS que me amarren, por dar un ejemplo.
  • Las personas que disfrutan de prácticas BDSM en sus vidas sexuales no tienen problemas psicológicos o son así por traumas o abusos. De hecho, hay estudios que comprueban que estas personas están igual de sanas y cuerdas que las que practican “sexo vainilla” toda su vida. (https://www.jsm.jsexmed.org/article/S1743-6095(17)30558-1/fulltext)
  • La sumisión sexual no significa que la persona es sumisa en otros aspectos de su vida. Algunas personas que no conocen sobre el BDSM les cuesta entender cómo una mujer feminista podría ser una sumisa; pues justamente por todo lo que mencioné anteriormente, porque la mujer empoderada, fuerte y feminista es la que toma las decisiones sobre lo que hace con su cuerpo, cede poder porque lo tiene.
  • Lo mismo para el dominante. No porque lo sean dentro del dormitorio significan que también lo son fuera. Muchos hombres que son bastante cariñosos, dulces y sensibles resultan ser los más dominantes. Así como muchxs que en su vida cotidiana manejan mucho poder y responsabilidades optan por tomar el rol sumiso en su vida sexual…

Ahora les cuento un poquito sobre las prácticas, sus accesorios y sus precauciones:

Bondage y Disciplina

bondage

El bondage es una práctica consensuada basada en atar, restringir o inmovilizar al cuerpo, o algunas de sus partes, con un fin de placer erótico, estético (más conocido como Shibari o bondage japonés) o sensorial.

La palabra “bondage” significa esclavitud en fránces, lo que de una manera indica que hay una parte con poder y otra que lo cede. La persona se somete a ser vulnerable y obediente (de ahí la disciplina) ante los deseos de su dueño/a, amo o como quieran llamarlo. Como todo en el BDSM, su atractivo se basa en la confianza, en poner su cuerpo y mente en manos del otro y saber que este tomará control de manera segura y placentera.

Se puede atar con pañuelos, corbatas, esposas, “bondage tape”, cuerda (de nylon para empezar luego pueden ser de fibras naturales), sujetadores para la cama/mueble, y barras separadoras. Se pueden atar las manos atrás de la espalda, las manos o pies a la cama o ambos, se pueden usar separadoras para mantener las piernas abiertas, se puede atar las muñecas a los tobillos, se puede amarrar el cuerpo entero, se puede vendar mientras se amarra, es cuestión de ser creativos…

El bondage se puede mezclar con otros elementos como vendas, mordazas, vibradores, látigos, columpios, etc.

Precauciones:

-Nunca dejar desatendido a alguien amarrado en una posición peligrosa donde pueda asfixiarse o perder circulación.

-Cambiar de posiciones para evitar problemas circulatorios. Frecuentemente revisar que las extremidades no se estén durmiendo, en ese caso se debe cambiar posición.

-Tener siempre cerca tijeras con curva en la punta para cortar en caso de emergencia. Así como las llaves de las esposas.

-JAMÁS atar algo alrededor del cuello o en la parte delantera del cuello de una manera que pueda tensar o jalar el cuello.

-Evitar áreas donde los nervios y las venas corren cerca de la superficie de la piel. Atar por encima y por debajo de las articulaciones en lugar de en la articulación. Atar las muñecas hacia adentro en lugar de hacia afuera (para que la cuerda no presione directamente las venas en el interior de la muñeca). Evitar el bicep interno, el codo, la parte interna de los muslos y la parte posterior de las rodillas.norope

-No amarrar demasiado apretado. Para seguridad es mejor dejar que haya un dedo de espacio entre el material y la parte del cuerpo.

Dominación y sumisión

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Es una práctica centrada en relaciones de consenso que implican el dominio de una persona sobre otra; en este caso dentro de un contexto erótico. Estos roles se pueden jugar en miles de formas, entre los más comunes destacan:

  • juego tipo amo/a/esclavo/a, estudiante/maestra/o, mayor/menor, doctor/a/paciente, amo/a/mascota, jefe/a/empleado/a, etc
  • esclavo/a sexual
  • humillación erotica
  • cosificación sexual: utilizar al sumiso/a como objeto o mueble, es una forma de humillación.
  • Humillación verbal y mental.
  • Castigos
  • Sadismo/masoquismo
  • Bondage

Uno de los accesorios más comunes es el collar de garganta, tipo choker, al que se le puede adjuntar una correa, que se usa para indicar el status de sumisión. Pero no necesariamente cualquiera que usa algo así es parte de la comunidad BDSM.

Reitero, cualquiera de estos juegos requiere consenso en todas sus áreas, así como palabras/gestos de seguridad y el cuidado posterior.

Sadismo/ Masoquismo

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Para empezar hay que hacer una clara distinción entre el sadomasoquismo como preferencia sexual y el sadomasoquismo como posible trastorno mental.

El sadismo se define como un comportamiento en el cual se experimenta excitación sexual al infligir sufrimiento físico o psíquico a otra persona. El masoquismo se define como  la conducta en la que se obtiene la excitación y la satisfacción sexual a través del propio dolor físico o psíquico, la humillación, la dominación o el sometimiento.

¿Cuando el sadomasoquismo es un problema y no sólo un goce sexual? Cuando el juego empieza a convertirse en una imposición de parte de una de las partes sin el consentimiento de la otra, y no son capaces de tener relaciones sexuales sin realizar ambos actos.

Como pueden notar todo se combina, así que muchas de las prácticas del sadomasoquismo se incorporan en los roles dominante/sumiso/a y bondage. Entre ellas, las nalgadas, jalar el pelo, uso de látigos, paletas, fustas, mordazas, vendas, prensas para los pezones, clítoris o en zonas sensibles, cera caliente, rueda de watenberg (ver imagen), varitas de electricidad, cockcages (jaula de castidad masculina), morder, pinchar, cachetear, escupir, humillación verbal/mental, degradación, y muchos otros.

Hay algo importante que muchos tal vez no les haga gracia, pero debe tomarse muy en serio: evitar el exceso de alcohol y drogas cuando practiquen cualquiera de estas cosas; sobre todo en los actos de sadomasoquismo. Dos traguitos o copitas de vino están bien, pero, al estar bien borrachos o drogados, corremos el peligro de no estar conscientes al 100% de nuestras acciones/palabras, no ser responsables por las medidas de seguridad necesarias, y no tener la mejor puntería si vamos a flagelar.spanking

Si tuviera que recomendar una práctica para empezar sería el vendar los ojos. Primero porque al bloquear un sentido, los demás se elevan, sobre todo el sentido del tacto…Segundo porque es una excelente manera de poner en práctica ese intercambio de poder, de ponerse en un rol vulnerable donde le confío al otro de jugar conmigo, y el que juega sabe que puede hacer lo que quiera para su placer, pero teniendo en cuenta que debe parar cuando se le indica. Pueden invertir en otra ocasión los roles para que así cada quién entienda la posición preferida del otro, y sepa complacerla mejor en las siguientes sesiones.

Dejando entonces esto bien claro, entendemos que es muy común fantasear o querer probar cualquiera de estas prácticas. No necesariamente hay que hacer todo, o llegar a puntos de extremos dolor.

En el BDSM no hay modelo a seguir, todo es individual y según lo que las parejas disfruten. Pueden disfrutar del BDSM con unas cuantas nalgadas al ser amarrados, pueden encontrar placer en someterse a los deseos del otro sin necesidad de dolor, o pueden ir poco a poco incorporando más y más cosas, muebles, ropa o hasta construir su propio calabozo para juegos (conocido como dungeon).

Por último, la mejor manera de disfrutar cualquier kink nuevo es informarse lo mejor posible. Lean, investiguen más, busquen comunidades con intereses similares (fetlife.com, store.kink.com) y pregúntenme todo lo que quieran… no se queden con las ganas!

BDSM-vs.-Abuse

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